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ORPHÉNICA LYRA
José Miguel Moreno, director
Este grupo de José Miguel Moreno, especializado en música
renacentista y barroca reúne a los mejores instrumentistas y cantantes españoles
de este género: Nuria Rial, Raquel Andueza, Jordi Domènech, Fernando Paz, Eligio
Quinteiro, Fahmi Alqhai y Álvaro Garrido. Tocan regularmente en toda Europa y se
caracterizan por un trabajo muy profundo de los programas y una interpretación
que resalta la belleza y la dulzura de las piezas musicales.
CRÍTICAS
Magistral reconstrucción musical de
El Quijote
“El conjunto Orphénica Lyra alcanza a restituirle toda su
frescura y energía a este repertorio, en ocasiones tratado con excesiva rigidez
o demasiado amaneramiento por otras versiones. Aquí no. De manera natural, son
dispuestos ante nosotros los más variados matices, se restauran los colores más
brillantes y fluyen las modulaciones más tenues, armonizando a partes iguales
inteligencia y sensualidad.”
Norberto Tauste
“José Miguel Moreno es uno de los grandes intérpretes
españoles de nuestro siglo.”
Luis Gago -El País
Gran Teatro Falla,
“...Pocas veces la sintonía entre el público y el intérprete
se dejó sentir de modo tan natural y espontáneo...”
Juan Antonio Castañeda
Oeuvres de Morales, Sermissy, Ortiz,
Narvaez, Flecha, J.del Enzina. Festival des cathédrales de Picardie, église
Saint-Leu, Amiens, le 20 Septembre 2000.
UN SON CLAIR ET PUISSANT
On est frappé d´abord par l´extraordinaire professionnalisme
de l´ensemble, par l´écoute que les uns ont des autres, par la clarté des idées
musicales. Moreno ne dirige jamais; il laisse entière liberté à ses musiciens
mais il veille au grain, un grain sonore d´ensemble, qui doit beaucoup aux
interventions individuelles. Le son qu´il tire de sa vihuela est à la fois
puissant, clair et jamais dur, contrairement à beaucoup d´autres luthistes qui
jouent de manière soit inaudible, soit métallique. Et quelle subtilité donne
l´Espagnol à la courbe des phrases de ses solos, comme dans cette Fantasie à
l´harmonie délirante, de Mudarra, non inscrite au programme et donnée avant le
dernier groupe de pièces.
Renaud Machart ,Le Monde, 24
Septembre 2000
José Miguel Moreno & Nuria Rial
Introvertiert bis liebeskeck
Spanische Lieder mit “Orphénica
Lyra” im Neuen Palais Potsdam
Wer wie das Duo “Orphénica Lyra” spanische Lieder aus der
Renaissance historisch genau aufführt, muss sich zuvor als akribisch genauer
Rekonstrukteur betätigen. Zu vieles an genauen Spielanweisungen ist seit dem 16.
Jahrhundert verloren gegangen. José Miguel Moreno hat sich seit Jahren in die
Materie vertieft. Wenn er Barockgitarre und Vihuela zupft, dann klingt es, wie
es zu Zeiten Karl V. Am spanischen Hofe hätte klingen können. Einen Eindruck
davon vermittelte er zusammen mit der Sängerin Nuria Rial von einem kleinen,
aber sehr interessierten Zuhörerkreis im Schlosstheater des Neuen Palais.
Der erste Eindruck: Die Lieder betonen sehr auffällig das
Gefühlshafte. Was sich zuwellen distanziert, häufiger aber verinnerlicht und
sehnsuchtsvoll anhört, ist gleichsam eine Widerspiegelung der spanischen
Mentalität. Auch die Instrumentalstücke strahlen diese Wirkung aus. Besonders
wenn die auf der Vihuela gespielt werden. Diesem Instrument kam im Spanien des
15./16. Jahrhunderts eine ähnlich große Bedeutung zu wie der Laute in den
übrigen europäischen Ländern. Allmählich musste sie ihren Platz der Gitarre
einräumen. Beide Zupfinstrumente spielte José Miguel Moreno im Wechsel.
Mit der Romance de Abindarráez “La mañana de San Juan” von
Diego Pisador (um 1509 nach 1557), einem bekannten Vihuelisten aus Salamanca,
begann der Ausflug in Klangwelten, mit denen unsere Ohren bislang nur selten in
Berührung gekommen sind. Diese Romance entpuppte sich als ein verhaltenes
Liebeslied, das die junge Sopranistin Nuria Rial mit ihrer ebenmäßigen und
instrumental geführten Stimme sehr intensiv vortrug und von Moreno auf der
Vihuela begleitet wurde, Auch bei dem sehnsuchtsvollen Gesang “Niña y viña”
eines Anonymus aus dem 16. Jahrhundert griff er zu diesem Instrument, dessen
Klang ein wenig an ein Cembalo erinnert.
Im chansonartigen Lied “Glossa sobre Tan que vivray” von
Claudin de Serimissy/Miguel de Fuenllana verwendete Moreno dagegen eine
Barockgitarre, die er nicht weniger virtuos zu zupfen verstand. Klar in der
Diktion und stimmleuchtend breitete Nuria Rial das innige Gefühl einer stolzen
Spanierin aus. Ein längeres Nachspiel bereitete auf das Stück “Diferencias
(Variationen) sobre guardame las Vacas” von Luys de Narvaez vor. Es gab sich
sehnsüchtig und wie mit einem Hauch von Introvertiertheit umhüllt. Als ob man
Don Juan bei seinem nächtlichen Liebeswerben belauschte hörte sich wenig später
die Instrumentalstimme “Recercada 5ª sobre tenores” von Diego Ortiz an.
Wurde der erste Programmteil von Kunst vollen, schlichten,
schattierungsreich und mit einem Hauch von Aristokratie vorgetragenen
Vertonungen bestimmt, ging es nach der Pause beim Ausflug in das spanische
Barockzeitalter freudig bewegter, rhythmisch verwegener, ausgelassener und
liebeskecker zu. Das Herzeleid einer spanischen Schönheit brach affektgeladener,
galanter und kapriziöser auf. Es schien, als hätten sich die Komponisten von der
katholischen Bevormundung ein wenig zu befreien versucht. Die Tanzlieder wurden
zunehmend vergnüglicher, selbstbewusster und verführerischer, die Begleitung
fand zu einer eigenständigeren Sprache.
Regelrecht saitenwirbelnd ging es bei diversen Canarios zu.
Diese mit der Gigue verwandten Tanzsätze stammten vermutlich von den Kanarischen
Inseln, daher der Name. Weitere getragene Canciones, possenreisserische Folias
und träumerische Danzas rundeten den interessanten Klangkurs ab. Der
nuancenreiche Vortrag und die große Ausstrahlung des Duos “Orphénica Lyra”
erhielt intensiven und langen Beifall, der mit Zugaben belohnt wurde.
Peter Buske-Potsdam Courrier
25.08.2000
Festival de Peñíscola.
“Orphénica Lyra dio una verdadera lección en el festival
peñiscolano de cuanto puede ser una agrupación de su especie, ofreciendo
versiones llenas de autenticidad y sobre todo de transitiva expresión, sin
perder en ningún momento el rigor histórico que tienen los colectivos que se
dedican a la recuperación de las obras que distan en nuestros días nada menos
que medio milenio. Las piezas que se tocaron en el patio de armas de la
fortaleza papal fueron las que oyó el emperador Carlos V en su palacio (o mejor
en sus palacios, pues que no hubo una corte regia establecida en un solo lugar)
y precisamente por tal, para dar más carácter señorial a sus prestaciones, la
agrupación estaba formada esencialmente por instrumentos de cuerda consiguiendo
así que la música sonara con una suavidad aristocrática sin perder por ello ese
acento popular que tienen los temas que sustantivaron los músicos de la época.
Mención a parte para la percusión que fue precisamente la que mantuvo el matiz
popular del son, e incluso que recordó las querencias plásticas del islamismo en
la arquitectura. Pero lo más interesante fue que la sutileza del sonido iba
paralela a la lectura llena del calor expresivo y de intención.
Ello hace pensar que por encima de los criterios históricos
existe lo que se puede denominar fervor interpretativo, que logra que el artista
se enquimere con cuanto ofrece al público consiguiendo que éste reciba y aprecie
toda la intención que hay en la música que se hace en la escena. Este es
posiblemente el más importante de los valores del grupo con cuyo título se
perpetua la obra de Fuenllana, que fue uno de los autores que estuvieron más
presentes en el repertorio. Cabe hablar de la musicalidad excelente de cada uno
de los miembros del conjunto y también de su excelente ajuste, pero sobre todo
es destacable esa especial complicidad para amalgamar las frases, recogerlas
para unificarlas o seguir su discurso sucesivo, siempre manteniendo un tono de
efusión muy elocuente. Es preciso comentar la excelente calidad de los dos
solistas vocales, la soprano Nuria Rial de voz aérea y grácil, unida a un
temperamento muy expresivo y a una comunicabilidad con el gesto (los ojos cantan
tanto como su garganta) que se articuló muy bien con el contra-tenor Jordi
Domènech de voz bruñida y poderosa, y sobre todo dueño de una especial
sensibilidad a la hora de modular el canto. Y por último referencia obligatoria
para el buen hacer interpretativo y directorial de José Miguel Moreno bien
conocido por su abundante y prestigiosa discografía, que puso verdad, novedad e
inspiración a sus solos y matizada compaginación y variado ahínco al conjunto”.
Antonio Gascó, Diario de Levante, 7
de Agosto 2000.
ORPHÉNICA LYRA
Created in 1999 and leaded by José Miguel Moreno since then,
Orphénica Lyra is an ensemble specialized in Renaissance and Baroque music and
it is formed by the best Spanish instrumentalists and singers of this genre:
Nuria Rial, Raquel Andueza, Jordi Domènech, Fernando Paz, Eligio Quinteiro,
Fahmi Alqhai y Álvaro Garrido.
They play all over Europe and their characteristic feature is
the deepness and consciousness of their approach to the music they perform, from
which they let appear all the beauty and tenderness.
REVIEWS
Oeuvres de Morales, Sermissy, Ortiz, Narvaez, Flecha, J.del Enzina. Festival
des cathédrales de Picardie, église Saint-Leu, Amiens, le 20 Septembre 2000.
UN SON CLAIR ET PUISSANT
On est frappé d´abord par l´extraordinaire professionnalisme
de l´ensemble, par l´écoute que les uns ont des autres, par la clarté des idées
musicales. Moreno ne dirige jamais; il laisse entière liberté à ses musiciens
mais il veille au grain, un grain sonore d´ensemble, qui doit beaucoup aux
interventions individuelles. Le son qu´il tire de sa vihuela est à la fois
puissant, clair et jamais dur, contrairement à beaucoup d´autres luthistes qui
jouent de manière soit inaudible, soit métallique. Et quelle subtilité donne
l´Espagnol à la courbe des phrases de ses solos, comme dans cette Fantasie à
l´harmonie délirante, de Mudarra, non inscrite au programme et donnée avant le
dernier groupe de pièces.
Renaud Machart ,Le Monde, 24
Septembre 2000.
José Miguel Moreno & Nuria Rial
Introvertiert bis liebeskeck
Spanische Lieder mit “Orphénica
Lyra” im Neuen Palais Potsdam
Wer wie das Duo “Orphénica Lyra” spanische Lieder aus der Renaissance historisch
genau aufführt, muss sich zuvor als akribisch genauer Rekonstrukteur betätigen.
Zu vieles an genauen Spielanweisungen ist seit dem 16. Jahrhundert verloren
gegangen. José Miguel Moreno hat sich seit Jahren in die Materie vertieft. Wenn
er Barockgitarre und Vihuela zupft, dann klingt es, wie es zu Zeiten Karl V. Am
spanischen Hofe hätte klingen können. Einen Eindruck davon vermittelte er
zusammen mit der Sängerin Nuria Rial von einem kleinen, aber sehr interessierten
Zuhörerkreis im Schlosstheater des Neuen Palais.
Der erste Eindruck: Die Lieder betonen sehr auffällig das Gefühlshafte. Was sich
zuwellen distanziert, häufiger aber verinnerlicht und sehnsuchtsvoll anhört, ist
gleichsam eine Widerspiegelung der spanischen Mentalität. Auch die
Instrumentalstücke strahlen diese Wirkung aus. Besonders wenn die auf der
Vihuela gespielt werden. Diesem Instrument kam im Spanien des 15./16.
Jahrhunderts eine ähnlich große Bedeutung zu wie der Laute in den übrigen
europäischen Ländern. Allmählich musste sie ihren Platz der Gitarre einräumen.
Beide Zupfinstrumente spielte José Miguel Moreno im Wechsel.
Mit der Romance de Abindarráez “La mañana de San Juan” von Diego Pisador (um
1509 nach 1557), einem bekannten Vihuelisten aus Salamanca, begann der Ausflug
in Klangwelten, mit denen unsere Ohren bislang nur selten in Berührung gekommen
sind. Diese Romance entpuppte sich als ein verhaltenes Liebeslied, das die junge
Sopranistin Nuria Rial mit ihrer ebenmäßigen und instrumental geführten Stimme
sehr intensiv vortrug und von Moreno auf der Vihuela begleitet wurde, Auch bei
dem sehnsuchtsvollen Gesang “Niña y viña” eines Anonymus aus dem 16. Jahrhundert
griff er zu diesem Instrument, dessen Klang ein wenig an ein Cembalo erinnert.
Im
chansonartigen Lied “Glossa sobre Tan que vivray” von Claudin de Serimissy/Miguel
de Fuenllana verwendete Moreno dagegen eine Barockgitarre, die er nicht weniger
virtuos zu zupfen verstand. Klar in der Diktion und stimmleuchtend breitete
Nuria Rial das innige Gefühl einer stolzen Spanierin aus. Ein längeres Nachspiel
bereitete auf das Stück “Diferencias (Variationen) sobre guardame las Vacas” von
Luys de Narvaez vor. Es gab sich sehnsüchtig und wie mit einem Hauch von
Introvertiertheit umhüllt. Als ob man Don Juan bei seinem nächtlichen
Liebeswerben belauschte hörte sich wenig später die Instrumentalstimme
“Recercada 5ª sobre tenores” von Diego Ortiz an.
Wurde der erste Programmteil von Kunst vollen, schlichten, schattierungsreich
und mit einem Hauch von Aristokratie vorgetragenen Vertonungen bestimmt, ging es
nach der Pause beim Ausflug in das spanische Barockzeitalter freudig bewegter,
rhythmisch verwegener, ausgelassener und liebeskecker zu. Das Herzeleid einer
spanischen Schönheit brach affektgeladener, galanter und kapriziöser auf. Es
schien, als hätten sich die Komponisten von der katholischen Bevormundung ein
wenig zu befreien versucht. Die Tanzlieder wurden zunehmend vergnüglicher,
selbstbewusster und verführerischer, die Begleitung fand zu einer
eigenständigeren Sprache.
Regelrecht saitenwirbelnd ging es bei diversen Canarios zu. Diese mit der Gigue
verwandten Tanzsätze stammten vermutlich von den Kanarischen Inseln, daher der
Name. Weitere getragene Canciones, possenreisserische Folias und träumerische
Danzas rundeten den interessanten Klangkurs ab. Der nuancenreiche Vortrag und
die große Ausstrahlung des Duos “Orphénica Lyra” erhielt intensiven und langen
Beifall, der mit Zugaben belohnt wurde.
Peter Buske-Potsdam Courrier
25.08.2000
Festival de Peñíscola.
“Orphénica Lyra dio una verdadera lección en el festival peñiscolano de cuanto
puede ser una agrupación de su especie, ofreciendo versiones llenas de
autenticidad y sobre todo de transitiva expresión, sin perder en ningún momento
el rigor histórico que tienen los colectivos que se dedican a la recuperación de
las obras que distan en nuestros días nada menos que medio milenio. Las piezas
que se tocaron en el patio de armas de la fortaleza papal fueron las que oyó el
emperador Carlos V en su palacio (o mejor en sus palacios, pues que no hubo una
corte regia establecida en un solo lugar) y precisamente por tal, para dar más
carácter señorial a sus prestaciones, la agrupación estaba formada esencialmente
por instrumentos de cuerda consiguiendo así que la música sonara con una
suavidad aristocrática sin perder por ello ese acento popular que tienen los
temas que sustantivaron los músicos de la época. Mención a parte para la
percusión que fue precisamente la que mantuvo el matiz popular del son, e
incluso que recordó las querencias plásticas del islamismo en la arquitectura.
Pero lo más interesante fue que la sutileza del sonido iba paralela a la lectura
llena del calor expresivo y de intención.
Ello hace pensar que por encima de los criterios históricos
existe lo que se puede denominar fervor interpretativo, que logra que el artista
se enquimere con cuanto ofrece al público consiguiendo que éste reciba y aprecie
toda la intención que hay en la música que se hace en la escena. Este es
posiblemente el más importante de los valores del grupo con cuyo título se
perpetua la obra de Fuenllana, que fue uno de los autores que estuvieron más
presentes en el repertorio. Cabe hablar de la musicalidad excelente de cada uno
de los miembros del conjunto y también de su excelente ajuste, pero sobre todo
es destacable esa especial complicidad para amalgamar las frases, recogerlas
para unificarlas o seguir su discurso sucesivo, siempre manteniendo un tono de
efusión muy elocuente. Es preciso comentar la excelente calidad de los dos
solistas vocales, la soprano Nuria Rial de voz aérea y grácil, unida a un
temperamento muy expresivo y a una comunicabilidad con el gesto (los ojos cantan
tanto como su garganta) que se articuló muy bien con el contra-tenor Jordi
Domènech de voz bruñida y poderosa, y sobre todo dueño de una especial
sensibilidad a la hora de modular el canto. Y por último referencia obligatoria
para el buen hacer interpretativo y directorial de José Miguel Moreno bien
conocido por su abundante y prestigiosa discografía, que puso verdad, novedad e
inspiración a sus solos y matizada compaginación y variado ahínco al conjunto”.
Antonio Gascó, Diario de Levante, 7
de Agosto 2000.
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